jueves, junio 23, 2016

Regreso Al Futuro. 80s y 90s Revisitados.

Revive Los 80s en Satélite Musical.
La música está considerada entre los elementos que causan más placer en la vida. Libera dopamina en el cerebro como también lo hacen la comida, el sexo y las drogas. Todos ellos son estímulos que dependen de un circuito cerebral subcortical en el sistema límbico, es decir, aquel sistema formado por estructuras cerebrales que gestionan respuestas fisiológicas ante estímulos emocionales; particularmente, el núcleo caudado y el núcleo accumbens y sus conexiones con el área pre-frontal. Los estudios que muestran activación ante los estímulos mencionados revelan un importante solapamiento entre las áreas, lo que sugiere que todos activan un sistema en común. Escuchamos música desde incluso el período de gestación. Los bebés, en los primeros meses de vida, tienen la capacidad de responder a melodías antes que a una comunicación verbal de sus padres. Los sonidos musicales suaves los relajan. Se sabe, por ejemplo, que niños prematuros que no pueden dormir son beneficiados por los latidos de la madre o sonidos que los imitan. Crecer durante la adolescencia implica muchas decisiones, conscientes o no, que nos moldearán cuando seamos jóvenes y adultos. La música casi siempre está ahí, directa o indirectamente. La nostalgia, por tanto no es una mera imposición cultural o una tendencia de la industria, se asienta de forma indiscutible en lo más profundo de nuestro cerebro, y a partir de ahí es imposible resistirse a ella. Aquella canción escuchada por primera vez cuando estabas enamorandote es uno de los primeros pasos en una vida autónoma. Son momentos muy importantes. Diversos estudios han tratado de explicar por qué una canción se queda repitiéndose en tu cabeza. Estos “earworms” pueden quedarse por varias razones. Algunas son obvias: haber escuchado la canción reciente y repetidamente puede contribuir. Pero también puede hacerlo el ver una palabra que te recuerda a esa canción. A todo esto que resume resultados de diversas investigaciones, debemos agregar que muchas veces no encontramos en la música presente la diversidad y creatividad que nos motivaba a escuchar las canciones que eran populares cuando eramos jóvenes, más aún cuando nos damos cuenta que incluso nuevas generaciones de adolescentes aprecian la música del pasado y en algunos casos la prefieren a la actual. Razones hay muchas para seguir ligados a aquellos acordes que nos transportan en un singular viaje. Un regreso al futuro.